
En la radioterapia externa se utilizan equipos especiales, como los aceleradores lineales y telecobalto. Se trata de máquinas sofisticadas que se encuentran en cuartos amplios y generalmente fríos. En la radioterapia usted permanecerá a solas en uno de estos cuartos por unos minutos, durante los cuales no escuchará, verá ni sentirá nada.
Es un estudio parecido a una radiografía, con la ventaja de que se puede mantener la respiración constante. Sin embargo, es fundamental que siga las indicaciones del médico y no se mueva, para evitar que la radiación afecte las áreas sanas vecinas.
Es importante que sepa que nunca queda radiactividad en el cuerpo de quien recibe el tratamiento, así que usted puede mantener un trato normal con las demás personas durante y después de la radioterapia externa.
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La radioterapia ha evolucionado de forma radical en los últimos años. Los equipos de tratamiento de radioterapia actuales reflejan los últimos avances científico-tecnológicos en el mundo. De una radioterapia que inicio en los equipos de Telecobalto (llamados también bombas de cobalto), se ha pasado a la radioterapia basada en acelerador lineal, con intensidad modulada y guiada por imágenes. Así se evolucionó de equipos menos sofisticados, que pueden dejar mayores efectos secundarios al paciente, a equipos más sofisticados, en los que la radiación se dirige día a día al tumor mediante la guía por imágenes del tratamiento. A la vez en estos equipos la entrega de la radiación se entrega de forma optimizada: mayor en el tumor y bien menor en los órganos sanos que no requieren radiación (esto último con la ayuda de algoritmos matemáticos bien sofisticados que realizan una planificación inversa del tratamiento y permiten la entrega de la radiación mediante la modulación de la intensidad de la misma).
La evolución de la tecnología, la física médica y gracias a la experiencia con los resultados en los tratamientos contra el cáncer, ha permitido materializar el mejoramiento de los tratamientos de radioterapia, abriendo a nuevas expectativas en el control local y supervivencia con menos efectos secundarios y una adecuada calidad de vida. Como pilar de la evolución tecnológica en la lucha contra el cáncer se encuentra el equipo de Tomoterapia.
Algunas de las áreas que mayormente se benefician de este tipo de tratamiento son los tumores localizados en el área de la cabeza y el cuello (en estas zonas la Tomoterapia permite conservar la salivación del paciente al proteger las glándulas parótidas y así la conservación del sentido del gusto y piezas dentales). Otra área de gran beneficio es la de los tumores de la próstata ya que en la radioterapia convencional un gran problema es el efecto secundario que se ocasiona al recto (sangrado, diarreas, necrosis, etc), daño vesical (incontinencia urinaria, dolor, etc.), así como deterioro la función sexual (impotencia).
Con la Tomoterapia, al mismo tiempo que se puede aumentar la dosis a la próstata, también se puede reducir substancialmente la dosis a los órganos adyacentes (recto, vejiga, bulbo nervioso penil, etc.) logrando así menores efectos secundarios. Una nueva área, aún en investigación, pero que cuenta con esperanzadores resultados ya en la práctica, es en los pacientes con enfermedad metastásica que tienen importante resistencia a la quimioterapia ya que con esta técnica se puede brindar tratamiento de radioterapia a diversas zonas, con dosis apropiadas y de forma simultánea, lo que con otros equipos no es posible (por ejemplo múltiples metástasis en el hígado y pulmones) con respuestas adecuadas y aumento en la sobrevida de los pacientes.